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Bruselas, 8 mar (EFE).- Los cuarenta y seis países que participan en el proceso de Bolonia, llamado a consolidar el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), deben hacer más por fomentar la movilidad de los estudiantes, según un estudio de la red de información sobre Educación en Europa (Eurydice) difundido por la Comisión Europea. Uno de los objetivos de Bolonia es lograr que en 2020 al menos el 20% de los graduados de la Unión Europea (UE) hayan estudiado en el extranjero durante su formación, un reto que aún no ha adquirido la mayor parte de los países. Aunque algunos gobiernos disponen de sistemas de apoyo para fomentar los desplazamientos de sus estudiantes al extranjero, la diferencia económica existente entre países es tal que supone un verdadero problema para los más pobres, según el informe. La Comisión Europea (CE), que adelantó el estudio con motivo de la cumbre sobre educación de los días 11 y 12 en Budapest y Viena, explicó en un comunicado que tras una década de reformas educativas siguen quedando grandes retos pendientes. Aunque el sistema de formación en tres ciclos (graduado, máster y doctorado) está cada vez más extendido en Europa y los estándares educativos son progresivamente más altos, como se acordó en Bolonia, el reconocimiento de las titulaciones, por ejemplo, sigue representado un problema. "Debemos continuar modernizando y aumentando la calidad de la educación superior, así como hacerla más asequible para el ciudadano", señaló la comisaria europea de Educación, Androulla Vassilou. La nueva estrategia Europa 2020 impulsará medidas "para aumentar el número de graduados de menos de un tercio hasta al menos un 40% de la población", añadió. Eurydice examinó también el impacto que la crisis económica ha tenido en los fondos nacionales destinados a Educación y constató que si bien los países se han comportado de maneras muy distintas (desde el aumento de financiación para educación a través de planes de recuperación económica hasta recortes severos) ninguno ha utilizado la coyuntura económica como excusa. "Hasta ahora los gobiernos no han aprovechado la reducción generalizada de fondos para recortar el apoyo a los estudiantes", afirmó en rueda de prensa un representante de Eurydice, David Crosier. España figura entre los países que han ampliado sus fondos para educación superior entre un 0 y un 5% desde 2008, aunque, según Eurydice, este incremento "no significa un cambio sustancial en la situación". Esta tendencia lo que muestra es que la educación superior es una de las áreas en las que no hay que dejar de invertir a pesar de la crisis. Según la CE, "Europa necesita más que nunca actuar de manera unida e invertir en la modernización de la educación superior para ayudar a los ciudadanos a adaptarse a las nuevas realidades económicas, demográficas y sociales". Desde la dirección general de Educación de la CE, Sophia Eriksson, se refirió a las críticas que ha provocado este proceso de reformas educativas en los últimos años y aseguró que Bruselas y los gobiernos nacionales escuchan todas aquellas que tiene fundamento, pero recalcó que algunas proceden de la mala comprensión de Bolonia. Crosier, por su parte, aseguró que las protestas son típicas de un proceso de transición y coincidió con Eriksson en que las reformas no están siendo entendidas, aunque descartó un error en el planteamiento base y aseguró que muy pronto quedará claro que Bolonia "mejorará la calidad sin ninguna duda". El proceso de adaptación al EEES fue suscrito de forma voluntaria por veintinueve países en 1999, y actualmente se ha extendido a cuarenta y seis estados, entre ellos los veitisiete miembros de la UE. EFE |
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